Publicado el 20 de noviembre de 2000, "A Day Without Rain" es el cuarto álbum de estudio de Enya, reconocido por su característico estilo New Age y atmósfera melódica. El álbum incluye 11 temas en su edición estándar, entre ellos la famosa "Only Time", que ganó un renovado impacto emocional tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 debido a su uso extensivo en reportajes y homenajes de medios de comunicación. Este trabajo le valió a Enya el Grammy al Mejor Álbum New Age en 2002, consolidando su estatus como una de las artistas más emblemáticas de su género.
Sin embargo, recibió críticas por su corta duración (poco más de 34 minutos) y por la inclusión de temas adicionales sólo en las ediciones canadienses y japonesas, lo que generó cierta polémica entre los seguidores. A pesar de ello, "A Day Without Rain" se convirtió en un éxito de ventas, siendo uno de los álbumes más comercialmente exitosos de la cantante irlandesa.
Publicado el 3 de octubre de 2000, "If I Could Tell You" es el duodécimo álbum de estudio del compositor y músico griego Yanni. Este álbum fue un éxito en las listas de música New Age, alcanzando el puesto nº 1 en el Top New Age Albums y posicionándose en el nº 20 en el Billboard 200. El disco destaca por su mezcla de sonidos electrónicos, orquestaciones ricas y las melodías características de Yanni que evocan emociones profundas. A través de este trabajo, el artista presenta una colección de temas instrumentales donde explora sentimientos como la introspección, el anhelo y la paz interior.
Este álbum marcó un regreso triunfal para Yanni después de una pausa de siete años desde su último trabajo de estudio, "Tribute" (1997), y fue el primero en el que trabajó en su propio estudio privado.
Publicado el 22 de agosto de 2000 por Hearts of Space Records, "Eternity's Sunrise" es un álbum recopilatorio del músico canadiense Bill Douglas, un disco que reúne 14 de sus mejores temas de la primera década de su carrera musical, mostrando la evolución de un artista que había encontrado su propio lenguaje sonoro. Douglas tenía esa habilidad poco común de combinar instrumentación clásica con elementos contemporáneos sin que sonara forzado o pretencioso.
Su paleta sonora era rica y variada, mezclaba coro, instrumentos de viento, madera y percusión con su propio piano, sintetizadores y fagot. Esa combinación creaba texturas que podían ser tanto íntimas como épicas, dependiendo de lo que pidiera cada composición.
Una de las características más especiales del álbum era la participación de los Ars Nova Singers, cuyas voces de conjunto aportaban una dimensión coral que elevaba las piezas instrumentales. Las letras estaban extraídas de poetas clásicos ingleses como William Blake, Robbie Burns y Emily Dickinson, conectando la música de Douglas con una tradición literaria de primer nivel.
"Eternity's Sunrise" demostraba que la música ambient podía ser tanto meditativa como intelectualmente estimulante. Hearts of Space Records había encontrado en Bill Douglas a un artista que encajaba perfectamente con su filosofía de "música espacial", creando obras que invitaban tanto a la contemplación como al descubrimiento.